
Estamos finalizando el año escolar y la loca carrera por terminar de pasar la materia y concluir los procesos de evaluación y así, obtener la nota final de promoción de cada alumno.
Sin duda que
esta es una actividad de fin de año que demanda mucho trabajo de parte de los
profesores y una gran tensión para la gran mayoría de los alumnos y los padres.
Resulta
sorprendente si observamos que todo este trabajo y tensión es disipado por un
número,, Sí un número, ese número que tiene el poder de promover o dejar repitiendo
a un niño, niña o joven y que causa una gran alegría para algunos y frustración, pena y angustia
para otros.
Aquí hay una
cuestión de fondo que se ha vuelto transparente para todos y que vale la pena
reflexionar.
Cuando revisamos las actividades de un profesor y del conjunto de la escuela en un año, todo concluye en ese número, la nota. Este parámetro se ha transformado en un “factor totalizante” de la educación. Los padres se preocupan de sus hijos e hijas, los profesores se preocupan de las notas, promueven en base a las notas, nos reunimos para dar y recibir informes de notas, los profesores hacemos sofisticados instrumentos de evaluación para poner una nota, fijamos metas en torno a las notas.
Hemos
llegado a considerar que las notas son un parámetro objetivo, de carácter
científico, capaz de dar cuenta real de los aprendizajes de los alumnos, pero
al mismo tiempo, todos sabemos lo poco confiable y manipulables que puede ser.
Ha cobrado tanta relevancia, al punto de anular la importancia y autoridad que
tiene el juicio de un profesor de los alumnos. Sin saberlo, hemos instalado un
ánimo de desconfianza con nuestros profesores y le hemos quitado validéz a las
evaluaciones de los profesores, sino están respaldados en una nota. Si no hay una nota, las evaluaciones son poco objetivas, rigurosas o finalmente, carecen de método científico
u objetivo que de cuenta real del los saberes o competencias de los alumnos. A pesar de ellos, las evaluaciones o
juicios que cada profesor tiene de los alumnos, están siempre presentes, no los
puede evitar y son el punto de partida en la acción de cada profesor.
Es necesario y urgente romper rápidamente con la
ilusión de que las notas, nos dan cuenta real de los aprendizajes de los
alumnos y, de parte de los padres, volver confiar en el juicio que hacen los
profesores de nuestros hijos, y los profesores, volver a recuperar o cultivar
competencias para realizar evaluaciones desde las habilidades que ha nsido capaz
de cultivar en cada alumno.
Cabe hacernos,
a lo menos, las siguientes pregunta: Cuando un alumno obtiene un 1 o un 4 o un
7, ¿logramos tener una remota idea de los que es capaz de hacer y que antes no
hacia?, ¿sabemos que habilidad ha logrado un alumno a partir de la nota que
obtiene en un examen?, tomando en cuanta que la gran mayoría de los
instrumentos incluyen la medición de más de una habilidad o a veces ni siquiera
eso, sino más bien miden sólo conocimiento.
Debemos lograr instalar conversaciones en donde la nota sea uno más de los fundamentos que podemos tener en cuenta al momento de evaluar a un alumno.
Un factor transformador de las
prácticas docentes es sin duda, la conversación que podemos instalar en los
colegios, en torno las evaluaciones que los profesores tiene de los alumnos,
con foco en las habilidades y su nivel de competencia. Es plenamente posible
transformar la conversación entre profesores y de éstos con los apoderados,
desde el informe de notas a una evaluación de habilidades; habilidades que
pueden ser el compromiso que el profesor hace con el apoderado y directivo del
colegio como promesas de resultados de cada año escolar.
Aqui en España estamos en la mitad del curso escolar
Mil besos desde españa de Maria
El hombre es un animal que siempre compite, si no les pones notas que lo hagan sentirse superior al resto cual sera la motivacion para superar al resto y a si mismo, esta bien que quizas no es el mejor metodo para considerar los conocimientos de un alumno, para lo cual hay opciones como exmanesvo, pero si alguien no obtuvo la nota suficiente para aprobar y en un examen recuperativo tampoco la alcanza es porque simplemente estamos frente a alguien que no merecia pasar el curso. En lo que a mi respecta, sin notas no podriamos avanzar, esto en los cursos (no universitarios) ya que es lo unico para lo que se estudia. La cosa cambia en la universidad, porque aca tambien se mide el cuanto analiza lo que se enseña y no es lo mismo que basica o media en donde solo se debe repetir lo enseñado por el profesor.
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** chile1malloa.bligoo.com **
Creo que quedamos todos locos (es un decir) yo colapse hace tiempo, mi hija me estuvo reemplazando, con respecto a la escuela mi hijo menor termino octavo, lo paso asi que fue un alivio. la graduacion muy emocionante y ademàs en la comida me pasaron el microfono, me lo tuvieron que quitar (risas), mi hijo mayor y su polola me invitaron a la playa un par de dias, el agua de maravilla, espero que usted tambien pueda descansar con su familia.. Recien hoy estoy revisando los corrreos,revisare que me falta y si hay tiempo todavia, ¿Que hay de Skype?Saudos Consuelo
-----------------por curiosa vine a visitarte y me encontre con este interesante articulo .y como no me gusta pasar en puntillas te dejo un calido saludo en la distancia
rossy